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Preguntas frecuentes

Alimentación saludable y sostenible

La alimentación saludable es aquella que es suficiente, completa y equilibrada, que cubre, en las cantidades y proporciones idóneas, las necesidades nutritivas y calóricas que requiere el organismo en las distintas etapas de la vida. Estos nutrientes deben provenir, sobre todo, de alimentos frescos, poco o nada procesados y principalmente vegetales, evitando los alimentos con baja calidad nutricional y las bebidas alcohólicas. Una alimentación saludable debe poder adaptarse a las características individuales y también sociales, culturales y del entorno. Pero, además, la alimentación debe ser satisfactoria, agradable y aportar placer sensorial. es decir, no debe contener contaminantes ni tóxicos que comporten un riesgo para la salud. Por último, debe ser respetuosa con el medio ambiente, y preservar los recursos, generar el mínimo de residuos posible y potenciar el desarrollo agroalimentario local y los productos de temporada. Y todo esto, debe ser una propuesta viable con un presupuesto razonable, que no excluya a nadie.

Consiste en garantizar que todas las personas, en todo momento, tengan acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para satisfacer sus necesidades dietéticas y preferencias alimentarias, con el objetivo de llevar una vida activa y saludable. Esta definición incluye cuatro dimensiones clave: la disponibilidad de alimentos suficientes, el acceso adecuado a los recursos para obtenerlos, la utilización de los alimentos de forma nutritiva y segura, y la estabilidad de este acceso a lo largo del tiempo, sin interrupciones por crisis u otros factores externos.

Es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación para toda la población, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción agropecuaria, de comercialización y gestión de los espacios rurales, en los que la mujer desempeña un papel fundamental (conclusiones del Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria. La Habana, Cuba, Septiembre 2001).

Sostenibilidad, desperdicio y aprovechamiento alimentario

De acuerdo con la FAO, agroecología es un enfoque holístico e integrado que aplica conceptos y principios ecológicos y sociales al diseño y gestión de los sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles. Procura optimizar las interacciones entre las plantas, los animales, los seres humanos y el medio ambiente, al tiempo que crea sistemas alimentarios socialmente equitativos y justos en los que las personas pueden escoger qué comen, cómo y dónde se produce.

La agricultura agroecológica asegura alimentos sanos, protege el suelo, el agua y el clima, no contamina, ni perjudica a la biodiversidad con el uso de agrotóxicos ni transgénicos. Cuida de las personas, desde los agricultores a los consumidores, permite el desarrollo de las comunidades y la soberanía alimenticia.

Espigar es una actividad tradicional que se realizaba antiguamente en los campos. Personas con pocos recursos recogían en los campos de los agricultores los excedentes, como espigas de trigo, frutos secos u aceitunas, una vez ya habían cosechado. Actualmente, esta práctica necesita un convenio previo con el sector primario y colaboración con personas voluntarias, siendo estas frutas y verduras las descartadas del circuito comercial por cuestiones estéticas o comerciales.

La FAO lo define como la reducción en cantidad y calidad de los alimentos a lo largo de la cadena agroalimentaria. Por otro lado, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España no establece una definición única, pero propone que son aquellos alimentos o bebidas que siendo aptos para el consumo humano, acaban por no ser ingeridos por las personas, bien por descarte o por deterioro.

En Cataluña, la Ley 3/2020 de prevención de las pérdidas y derroche alimentarios incorpora las definiciones en el artículo 4:

  • Despilfarro alimentario: los alimentos destinados al consumo humano, en un estado apto para ser ingeridos o no, que se retiran de la cadena de producción o de suministro para ser descartados en las fases de la producción primaria, la transformación, la fabricación, el transporte, almacenamiento, distribución y consumidor final, con la excepción de las pérdidas de la producción primaria.
  • Pérdidas alimentarias: las partes comestibles de los alimentos que quedan en la propia explotación, ya sean reincorporadas al suelo o utilizadas para hacer compostaje in situ.
  • Residuos alimenticios: todos los alimentos, tal y como se definen en el artículo 2 del Reglamento (CE) Nº 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo (*), que se han convertido en residuos.(Directiva (UE) 2018/ 851)

En definitiva, todo alimento se descarta en algún punto de la cadena agroalimentaria, desde el campo hasta nuestra casa, por cualquier motivo.

Comprar en La Tienda

Los productos de La Botiga provienen de tres vías distintas de aprovisionamiento: las donaciones, el reaprovechamiento alimentario de excedentes y la compra a proveedores provenientes de la economía social y solidaria.

Una de las limitaciones que se escucha es que la alimentación agroecológica es su elevado coste final para los consumidores. Las comparaciones con los alimentos que encontramos en los supermercados, especialistas en destacar las ofertas y bajos precios, no reflejan el coste real desde el punto de vista ambiental, sociales y de salud. Debemos preguntarnos por qué los demás alimentos son tan baratos?

Existen alimentos descartados de la cadena alimentaria que todavía son perfectamente consumibles. Es importante evitar su desperdicio para reducir un impacto medioambiental innecesario, optando por prácticas sostenibles que promuevan el uso responsable de los recursos alimentarios disponibles.

No, en La Botiga no encontrarás ningún alimento caducado ni en mal estado. Sí podrás encontrar productos con fecha de consumo preferente, que no es lo mismo que la fecha de caducidad. Trabajamos con la fecha de consumo preferente, que indica hasta qué día el fabricante garantiza que el alimento mantendrá sus características organolépticas y cualidades nutricionales, como el gusto, textura y valor nutritivo. Después de esa fecha, el alimento todavía es seguro para consumir, aunque puede presentar leves variaciones en sus propiedades.

Las frutas y verduras agroecológicas a menudo no tienen una forma perfecta porque crecen de forma natural, sin el uso de productos químicos. Además, no se descartan de la cosecha. Estas variedades, a pesar de irregulares en apariencia, conservan su sabor y valor nutricional, destacando por su autenticidad y respeto por el medio ambiente.

Porque nuestros pollos están cachas, tienen músculo. Los pollos que crían en Ganaderos de Montaña del Berguedà y que compramos en La Botiga viven en libertad, lo que les hace estar más activos físicamente y desarrollar músculos más fuertes y más fibrosos en comparación con los pollos de granja criados en un entorno controlado.

Por el momento, sólo pueden comprar en La Botiga personas con dificultades de acceso a la alimentación que reciben apoyo de Servicios Sociales del Prat del Llobregat.

La forma de pago son Las Ricardas, actualmente sólo disponibles para las personas que tienen la prescripción de soporte alimentario.

Las Ricardas es el nombre de nuestra moneda social, utilizada para comprar los productos de La Botiga. Este nombre se inspira en La Ricarda, un espacio natural y zona protegida en el Delta de Llobregat, habitado por diversas especies de fauna y flora las cuales se encuentran en peligro debido a la actividad humana.

Actualmente, el servicio no puede sostener la demanda ilimitada de los alimentos más caros del mercado y, para que todo el mundo pueda disfrutarlo, se pone un tope a la cantidad. Por otra parte, desde la Comisión de Alimentación, se ha decidido limitar la adquisición de aquellos alimentos que no fomentan los hábitos alimenticios saludables (como un consumo excesivo de carne rojas o de grasas).

Sí, cualquier persona es bienvenida en La Botiga, hay muchas formas de participar y vincularse con el proyecto. Contáctanos!

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