Gracias a una red de proveedores de proximidad se puede garantizar el acceso a los productos necesarios
La Botiga del Prat ha podido eliminar recientemente los topes máximos de la mayoría de alimentos que sirven, para que las personas y familias puedan escoger la cantidad que quieren llevarse de cada producto, sin restricciones.
Desde el inicio, La Botiga del Prat ha funcionado con un sistema de puntos. Éste permitía a las familias escoger la cantidad que querían llevarse de cada producto dentro de unos márgenes. Estos márgenes eran los topes, que definían la cantidad máxima que una familia podía llevarse de cada producto, dependiendo también del número de personas en la familia. Además, a través de estos topes se ha podido garantizar el acceso a los alimentos de todas las familias, asegurando tener siempre stock disponible y suficiente de los productos que llegaban a través de donaciones.
Durante estos dos años y medio, desde La Botiga se ha ido creando una red de proveedores y proveedoras de proximidad y de la economía social y cooperativa . Esto, ha permitido acceder a productos que no llegan de donaciones o excedentes, incrementar las compras ante el bajón de donaciones, y poder tener más flexibilidad para adaptarse a las preferencias y necesidades de las personas que acuden a La Botiga.

Gracias a esta red, pueden obtenerse los productos esenciales y adaptar las compras a las necesidades y preferencias de las familias. Por tanto, se han podido eliminar los topes de la mayoría de productos y reforzar así la capacidad de decisión y la libertad de elección de las personas .
Sin embargo, se mantienen algunos topes en productos como proteínas animales, limpieza del hogar e higiene personal, bollería o dietas especiales por motivos presupuestarios (los costes son más elevados) y por motivos nutricionales y medioambientales (evitar el consumo alto de grasas y proteínas).